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AHÍ VIENE “LA FIEBRE DEL HENO”

Para muchas personas, este padecimiento pareciera como una colección “primavera-verano” donde esta afección solo los ataca por temporadas. Sin embargo, para otras, podría ser crónico y afectar su rendimiento para desempeñar ciertas actividades cotidianas.

La “fiebre del heno” es comúnmente llamada rinitis alérgica y como su nombre lo indica es causada por una respuesta alérgica y no por un virus. Es importante mencionarlo ya que, con la llegada del Coronavirus, muchas personas confundían la rinitis con dicha enfermedad, sobre todo por que la primera ola importante estuvo durante el mes de marzo y abril, cuando la aparición de ciertas condiciones en el ambiente propiciaba la aparición de alergias comunes como polvo y polen, presencias de alérgenos en interiores o al aire libre.

Aunque es más común que se presente en la temporada primavera-verano, el otoño también tiene algunos elementos que pueden producirnos fiebre del heno y más cuando aparecen las lluvias ¿por qué? Porque puedes pasar días encerrado en tu casa, sin abrir las ventanas y sin un rayo de sol, lo que tarde o temprano causará que el moho aparezca en su interior y este es causante de que te empiece a picar la nariz, tengas congestión nasal y muchos estornudos sin que sea una gripa por la temporada.

Pero para diferenciar la fiebre del heno de una fiebre común hay que tener en cuenta las siguientes características:

  • Después de estar al contacto con alguno de los alérgenos antes mencionados aparecerá inmediatamente goteo nasal que provocará congestión nasal, como si la persona estuviera agripada. Por ejemplo, si la persona se encuentra en un parque y el césped está recién cortado con seguridad tendrá a la brevedad estas molestias.
  • La picazón en la nariz, el paladar o la garganta desaparecerán después de estar en contacto con factores que provoquen alergia.
  • A veces, los estornudos no aparecen pero sí la irritación de ojos o como le conocemos “ojos llorosos” y es un síntoma normal de la fiebre del heno.

¿Cuándo puede ser peligrosa la fiebre del heno?

Como ya lo dijimos, es una reacción ante una situación en el ambiente que si no es grave y nos alejamos de la razón que lo produce, sin mayor problema desaparecerá.

Hay personas que optan por tomar medicamentos específicos cuando saben que por trabajo o actividades diarias tienen que estar en contacto con el medio ambiente. Pero hay que consultar a un especialista cuando los medicamentos suscritos no calman las molestias o peor aún las agravan con otros efectos secundarios que podrían acarrear otras enfermedades respiratorias.

Para las personas asmáticas, la fiebre del heno podría llegar a ser grave, por eso si tiene el conocimiento de que algún familiar o usted padece asma, debe ir al médico para llevar un tratamiento diferente con fármacos que no vayan a provocar el cierre de las vías respiratorias.

Una mala noticia para los amantes de los perros y gatos es que la fiebre del heno puede aparecer al estar contacto con ellos e incluso en las aves, ya que sus plumas pueden ser causante de rinitis alérgica.

Es importante saber que no hay forma de que no aparezca la rinitis, es decir, nadie está exento de eso si se encuentra en un ambiente “contaminado” por los elementos antes mencionados, pero podemos evitar la exposición a los alérgenos para que los síntomas sean menores.

¿Curiosidad? La fiebre del heno no provoca fiebre

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